viernes, 21 de octubre de 2011


Lejos, extremadamente lejos de tus besos, intentando en mano cazar las estrellas con los dedos, echándote de menos, tu carita de melocotón, tu boca, tu pelo
Mirando al cielo, implorando un tiempo muerto al dueño del universo pa que escuche mis versos y mande de regreso directo a la tierra del fuego a tu cama en llamas con besos de queroseno y me enveneno aquí sin ti, extraño tu presencia, carnívoro de tu esencia, duele más tu ausencia que las balas del infierno.

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